Reportajes
Cuando el móvil salva una vida
La entrada de la telefonía móvil de un modo generalizado en nuestra vida cotidiana ha infuído positivamente en el funcionamiento de los distintos servicios de urgencias de las grandes ciudades. Llevar un terminal móvil proporciona, una cierta sensación de seguridad, al tener la certeza de poderse comunicar con alguien en un momento de peligro.
Pero, no sólo es quien se encuentra en una situación de emergencia quien utiliza el celular para notificarlo; aquellas usuarios de móvil que presencian un accidente se convierten en 'Alertantes' con sus llamadas a los servicios especiales.
Según las cifras aportadas por Samur Protección Civil del Ayuntamiento de Madrid, el 57% de las llamadas recibidas en este servicio durante el año 2001 fueron realizadas desde el móvil. Una tendencia que aumenta claramente, puesto que en el año 2000 éstas fueron un 51%. Sin embargo, la información que se proporciona en estas situaciones es abundante, pero no siempre es demasiado precisa.
Según Fernando Conde, Coordinador de Operaciones de Emergencias 112, "Las personas llaman con gran voluntad de ayudar, pero a veces llevados por los nervios, ofrecen una información parcial". Esta imprecisión se ve paliada por la cantidad de avisos que se reciben: entre seis y diez llamadas de media por cada caso de emergencia, fenómeno que se ha denominado 'Llamadas en cascada'. "Así,- continúa Conde- lo que no te cuenta el primero, te lo dice el segundo que llama, si no, el tercero. Al cuarto se le comenta que ya está de camino la ambulancia al tiempo que se le pide que complete la información. Según César Gómez, responsable de relaciones externas de Samur Protección Civil, "el uso generalizado del móvil ha hecho que en una gran ciudad como Madrid el ciudadano de a pie se haya convertido en 'Alertante' de los servicios de urgencias. Ahora tenemos muchos ojos repartidos por la ciudad.
Con el móvil, se ganan minutos que son vitales, pero lo que nos resulta más útil es la valoración del estado de la víctima que nos indica qué tipo de unidad debemos enviar en cada caso." En otras ocasiones son las propias víctimas quienes utilizan su teléfono móvil para comunicarse con los servicios de emergencia como ha ocurrido en multitud de accidentes de tráfico, o como ocurrió con un obrero que quedó atrapado en el derrumbe del edificio de la calle Alberto Aguilera, para mantener un contacto telefónico continuo con sus salvadores.
Seguridad para los taxistas
La presencia de un teléfono móvil, no sólo resulta vital en el caso de los avisos de emergencias. También contribuyen a la prevención de atracos en un colectivo muy castigado en este aspecto como son los taxistas.
Para paliar la inseguridad que sufrían en las calles de Madrid, desde octubre del 2001, empezó a introducir en los vehículos un sistema que combina las tecnologías GSM y GPS. El dispositivo consiste en una caja negra con un botón oculto situado en un lugar discreto y de fácil acceso para el conductor. En el caso de sentirse víctima de un atraco, tan sólo ha de pulsar dicho botón y de modo que se produce una llamada al servicio de emergencias 112 con el sonido ambiente del vehículo. Al tiempo, el GPS envía la localización del taxi y lo sitúa dentro del callejero de la ciudad. Una vez localizado, una patrulla de la policía acude al lugar del posible atraco.
112, gratuito y siempre disponible
Desde que en enero de 1998 entrara en funcionamiento en la Comunidad de Madrid el número de emergencias 112 se buscó que dichos dígitos fuesen completamente asequibles para todo el mundo y desde cualquier lugar. Así el 112 puede ser marcado de manera gratuita desde cualquier teléfono fijo o móvil. Es más, con el fin de cumplir esta disponibilidad, tal y como lo estipula la normativa europea, se llegó a un acuerdo con los tres operadores móviles de telefonía, de modo que desde cualquier terminal se puede conectar con el 112 sin necesidad de teclear el número PIN, incluso sin haber introducido la tarjeta SIM o con el teclado bloqueado.
Agosto 2002










