Reportajes
Aprobado el nuevo cuadro nacional de atribución de frecuencias
El nuevo Cuadro Nacional de Atribución de Frecuencias (CNAF), ha quedado reflejado en el BOE tal y como fue desarrollado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Este cuadro refleja la atribución de las diferentes bandas de frecuencias a los distintos servicios de radiocomunicaciones, especifica su uso y para realiza previsiones de espectro sobre futuros usos potenciales.
Editado por primera vez en 1990, el CNAF ha tenido cuatro ediciones completas y numerosas revisiones parciales. La versión anterior es de 1998 y desde entonces había sido modificada parcialmente en dos ocasiones antes de esta renovación total.
Qué es el CNAF
El CNAF es el marco fundamental del ordenamiento legal del espectro radioeléctrico y el marco técnico de referencia para la gestión de sus distintos usos.
Debido a su contenido regulador y técnico, el Cuadro Nacional de Frecuencias requiere constantes actualizaciones. En general, estas actualizaciones se derivan de las actividades de los organismos internacionales con competencias en materia de planificación del espectro radioeléctrico, a los que España pertenece. Estos organismos regulan la armonización del uso del espectro en el ámbito internacional. Algunos de los que poseen competencias en esta materia son la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la Conferencia Europea de Administraciones Postales y de Telecomunicación (CEPT), la Unión Europea (UE) y el Instituto Europeo de Normas de Telecomunicación (ETSI).
No obstante, la legislación española también promueve modificaciones de espectro para optimizar su uso en cada momento. Dichas modificaciones son, en gran medida, consecuencia de la evolución tecnológica, de los nuevos servicios y dispositivos que van surgiendo y de la sustitución por éstos de otros ya obsoletos.
Principales novedades
El nuevo CNAF incluye las últimas recomendaciones internacionales para el uso de dispositivos de baja potencia como telemandos, telemedicina, aparatos de telemetría y otras aplicaciones de transmisión de datos por radio y de corto alcance.
También se adaptan en este cuadro las diversas bandas de frecuencias para poder atender la demanda de espectro para las redes de acceso inalámbrico y para Internet de banda ancha a través de satélite.
Frecuencias para Bluetooth
La banda de frecuencias 2400-2483,5 MHz se ha adecuado para aplicaciones y dispositivos de baja potencia, entre los que se encuentran los equipos con tecnología Bluetooth y las redes de área local por radio.
El aumento de frecuencias que se ha establecido en el nuevo CNAF para los dispositivos Bluetooth, se debe al crecimiento de las aplicaciones y usos de los dispositivos que permiten conectar cualquier equipo portátil con sistemas fijos sin necesidad de cables. Esta tecnología permite conectar impresoras, equipos de audio y vídeo, cámaras digitales, teléfonos móviles con ordenadores y fax, con aparatos de uso doméstico, garantizando la facilidad de uso y la compatibilidad con cualquiera de los equipos conectados.
Espectro para Galileo
Asimismo, también se han previsto las bandas de frecuencia que utilizará el sistema europeo de localización por satélite Galileo, la alternativa tecnológica europea al sistema GPS americano. Este sistema otorgará a Europa independencia para el acceso a servicios de posicionamiento por satélite como la localización de vehículos, las búsquedas en caso de catástrofe o para el control de los barcos. Para ello, Galileo contará con 30 satélites en órbita y otros 8 en reserva.
Además es el primer programa de gran escala que combina los esfuerzos de la Comisión Europea y de la Agencia Espacial Europea (ESA) y supone un proyecto estratégico para el sector espacial como infraestructura para el transporte y el desarrollo de la Sociedad de la Información.
En el nuevo CNAF también se incluyen las atribuciones de las bandas de frecuencias de las tres regiones en las que está dividido el mundo, según la UIT. España se encuentra en la región 1.
La planificación del espectro radioeléctrico tiene un gran componente de coordinación internacional y las atribuciones de frecuencias se establecen en las Conferencias Mundiales de Radiocomunicaciones que se celebran cada tres años.
Abril 2002










